miércoles, 24 de septiembre de 2008

Cuentos de niños 3


Siempre que estoy decepcionada de mi vida,

me detengo a pensar en el pequeño Jamie Scott.

Jamie estaba intentando conseguir una parte

en una obra en la escuela.

Su mamá me dijo que el niño había puesto

su corazón en ello, aún así ella temía que no sería elegido.

El día que las partes de la obra fueron repartidas,

yo estuve en la escuela.

Jamie salió corriendo con los ojos brillantes,

con orgullo y emoción.

"Adivina que mamá" gritó, y dijo las palabras que permanecerán como una lección para mi

"he sido elegido para aplaudir y animar".

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